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Orleans, septiembre 2007

jueves, 21 de agosto de 2008

Centrales de compras

Desde hace unos años empiezo a tener entre mis clientes (soy traductora) a empresas que actúan como centrales de compras. De hecho suelen ser filiales de grandes emporios, constituidas como empresas por razones estratégicas, imagino, pero totalmente dependientes de las decisiones de sus grandes emporios.

Las primeras con las que me tropecé eran del ramo de la construcción, siendo sus clientes (proveedores) básicamente del sector cerámico. Y de un tiempo a esta parte son del sector alimentario. Asusta ver cómo la globalización se traduce directamente en presión (a la baja) sobre los precios. Cómo se barajan precios por debajo de un euro para las frutas, cómo en agosto se planifica la campaña entera del año próximo, fijando ya los precios, en función de los competidores.

De todos modos, no debe interpretarse como que las centrales de compra extranjeras han aterrizado ahora. De hecho, lo normal suele ser que tengan su propio personal traductor. Sólo cuando empiezan a aparecer operadores de menor rango (frente a los monstruos de la distribución, lo cual no significa que no sean también potentes) los traductores autónomos empezamos a participar del "pastel". O también, como ando sospechando, cuando el fantasma de la "externalización" de servicios empieza a aparecer en las grandes empresas. Por ejemplo, las grandes multinacionales solían tener sus propios departamentos de traducción. Luego empezaron a desmontarlos, contratando con empresas "externas". Muchas veces no eran tan "externas" como parecía, pues existían vínculos entre sus directivos y los "clientes" para las cuales se convertían en "proveedores de servicios". Por eso, los traductores autónomos casi nunca nos topamos con las grandes empresas, sino más bien con las "segundonas".

He encontrado un artículo sobre el tema de la distribución en el sector alimentario. Se titula "Supermercados: voracidad sin límites". Pienso que vale la pena echarle un vistazo.

Nota: lo he publicado también en mi blog de netlog

2 comentarios:

  1. Es duro cerrar los ojos, sobrevivir.
    Es todavía más duro manterlos abiertos y atreverse a vivir.

    Gracias por el enlace, :-O

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  2. verdaderamente interesante tu entrada , desde una perspectiva muy cercana y validada por tu experiencia , no está de más ver al ogro de cerca para saber más de él. Saludos.

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Vidriera de la Catedral de Colonia

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