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martes, 3 de marzo de 2009

se retratan solos


Hoy, repasando el correo de la asociación de vecinos del barrio, de cuya junta directiva soy secretaria, me encuentro un comunicado sobre unas ayudas para formación de voluntarios. Cotilleando me topo con la fundación Bancaja, diligente brazo ejecutor de políticas varias del gobierno valenciano del pepé, y allí me tropiezo con una noticia que me deja patidifusa:


De modo que para ellos el summum es ser "analista de bolsa". Escogen a los cerebritos, no para despertar su curiosidad investigadora, o su habilidad matemática, lingüística, o la que tengan. No, directamente los empujan hacia el camino de la bolsa. Como si no tuviéramos abundantes ejemplos de lo que pasa cuando los jóvenes cerebritos inmaduros se meten en bolsa: desarrollan adicciones al riesgo y al juego, convierten sus negocios en un juego, y son capaces de llevar al borde de la quiebra a instituciones de gran solera.

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