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4 de agosto de 2025

A propósito de la prescripción

 POR LA SUSPENSIÓN DE LA PRESCRIPCIÓN EN DELITOS FISCALES Y DE CORRUPCIÓN CUANDO EXISTA ENCUBRIMIENTO INSTITUCIONAL

Una democracia socavada desde dentro

En un estado autodenominado de derecho en el que casi la totalidad de los ricos y poderosos se pasen por el forro el cumplimiento de las obligaciones fiscales mediante artificios contables y jurídicos no se puede esperar del ciudadano común ningún respeto por la ley o por las instituciones del país. En el nuestro, mientras el ciudadano de a pie soporta una fiscalidad rigurosa y sin margen de error, las grandes fortunas, corporaciones y redes de poder se encuentran cómodamente "a salvo" del sistema, en las numerosas grietas del mismo.

Con los recientes escándalos de corrupción fiscal, como es el caso del exministro Cristóbal Montoro, vemos con claridad cómo algunos y algunas han gozado de privilegios fiscales indebidamente adquiridos gracias a la mediación de despachos privados estrechamente vinculados al poder político. Lo peor es que a pesar de la magnitud del fraude, una vez descubierto, el Estado carece de herramientas eficaces para recuperar lo robado.

La prescripción un elemento clavo para la impunidad

La legislación actual en materia penal y tributaria establece que el plazo de prescripción de un delito comienza a contar desde el momento en que se comete el hecho. Este principio, que podría tener sentido en un sistema transparente y simétrico, se convierte en un instrumento de total y absoluta impunidad cuando el delito es deliberadamente ocultado por quienes ostentan el poder o cuando desde el propio aparato del Estado hay quien colabora en su encubrimiento.

Así, mientras en el mundo del comercio el plazo para reclamar por una mercancía defectuosa comienza cuando se descubre el fallo, en el mundo de las finanzas públicas el plazo para juzgar un fraude comienza incluso antes de que pueda saberse que ha ocurrido. Esto no solo es incoherente: es social y democráticamente inaceptable.
 

El encubrimiento institucional como agravante y causa de suspensión

Cuando existe participación, encubrimiento o negligencia intencionada por parte de alguna o algunas autoridades públicas en un delito fiscal o de corrupción, el sistema jurídico debería reaccionar con la mayor de las firmezas. La complicidad institucional no puede ser premiada con la prescripción, sino que debe ser considerada una causa de suspensión del plazo para investigar, juzgar y sancionar.

El Derecho comparado ofrece ejemplos claros: en países como Italia, Brasil o Chile, se han aprobado normas que permiten suspender o ampliar los plazos de prescripción cuando el delito se ha visto encubierto o cuando afecta directamente a la integridad institucional.

Propuesta de reforma legal

Los ciudadanos y ciudadanas deberíamos pedir al Congreso, en pleno, la introducción de una cláusula clara u operativa en el Código Penal y en la Ley General Tributaria del siguiente tenor:

"En los delitos económicos, fiscales o de corrupción en los que medie encubrimiento doloso, fraude procesal o participación de autoridades públicas que impidan su detección, el plazo de prescripción quedará suspendido hasta el momento en que cese dicha situación de ocultación o el hecho delictivo sea conocido por la administración competente o la justicia."

Porque esta medida

  • Reforzaría el principio de igualdad ante la ley.
  • Protegería los intereses públicos frente a las redes de corrupción institucionalizada.
  • Disuadiría el uso del poder público para favorecer la impunidad.
  •  Reestablecería la simetría entre lo que se exige al ciudadano común y a quienes gestionan lo público.

Llamamiento

No se trata de un tecnicismo legal. Se trata de una decisión política de fondo: o bien se sigue permitiendo, seguimos permitiendo todos y todas, que los delitos cometidos desde el poder queden impunes por el simple paso del tiempo, o bien se reforman nuestras leyes para garantizar que la justicia pueda actuar incluso cuando el delito haya sido cuidadosamente ocultado.

Debemos reclamar al legislador, a los partidos políticos, a la ciudadanía organizada y a las instituciones democráticas que impulsen esta reforma, pero ya. Ya ha pasado demasiado tiempo desde que los españoles y las españolas decidimos vivir en democracia, aprobando en su momento la constitución que nos presentaron los legisladores. Y una constitución no son las tablas de la ley esculpidas en piedra: la constitución en un estado democrático es expresión de una voluntad común de convivencia pacífica y solidaria. Y si algo en la actual constitución no nos sirve habrá que cambiarlo. Los tiempos cambian, nuestra forma de vivir cambia, no puede ser que tengamos una constitución, que es la madre de todas las leyes, en la que no tengan cabida las nuevas formas y costumbres que nos han traído la tecnología y las nuevas formas de interacción social. 

Tiene que quedar claro para todo el mundo, para los gobernantes y para los gobernados: quien usa el poder para encubrir el delito no debe beneficiarse del olvido, sino enfrentarse a la ley con toda su fuerza.

23 de mayo de 2025

Gente a la que ver, leer o escuchar

Alan Barroso es un joven politólogo activo en redes al que se puede entender y que analiza críticamente el panorama mediático.

Aquí un análisis de un programa en tv: una entrevista al Gran Wyoming en la que Alan Barroso aclara contexto para la gente más joven. Un momento clave: cuando Wyoming comenta que él es un termómetro sociológico: le insultan a gritos, le felicitan en voz baja.

 

También, aunque en clave de humor y sólo si sigues un poco la "actualidad" valen la pena los resúmenes semanales de Miguel Charisteas. Y los puedes ver sin publicidad mediante un "mecenazgo" más que económico en "Patreon".

  

Si tienes una suscripción en Filmin, o algún amigo o amiga que la tenga, vale la pena ver el documental "De interés general (un barrio por un parque)". Eldiario.es le dedicó un artículo:

Y last but not least, está Pandemia Digital. Podría decirse que es como la Agencia Efe del espectro crítico y alternativo. Su creador, Javier Macías Tovar ha estado vinculado a Podemos durante un tiempo, pero ya no. Aquí una reseña en CTXT, escrita por Pablo Iglesias.


 

 


 

10 de enero de 2025

Conversando con ChatGPT: lawfare

 

Me preocupa mucho el lawfare al que están sometiendo a una parte de los políticos e incluso de los miembros de las administraciones públicas contrarios a determinados intereses y en ese contexto me pregunto cómo un juez puede imputar a un cargo público sin tener antes la certeza objetiva de que realmente los hechos son como los relata una acusación particular cuyas cabezas incluso han estado condenadas por extorsión, como Manos Limpias. Aunque luego el TS las exonerara con el argumento que si el extorsionado es poderoso entonces la extorsión es "inocua"1. Y por qué la policía no pudo determinar la hora a la que los periodistas accedieron a una información incluso antes de que el ahora inculpado tuviera acceso y por tanto sea imposible que haya sido el autor de la filtración? 

Tus preocupaciones son válidas y apuntan a problemas estructurales que afectan no solo a la justicia, sino también al equilibrio de poder en una democracia. Vamos a desglosar algunos puntos clave de tu planteamiento:

1. La imputación sin certeza objetiva

  • Principio de presunción de inocencia: Es fundamental en el derecho penal, pero una imputación no equivale a una condena. Sin embargo, la imputación debe basarse en indicios razonables y objetivos. Si no hay pruebas sólidas que justifiquen la apertura de una causa, se está vulnerando el principio básico de un proceso justo.
  • La instrumentalización de la justicia (lawfare): Cuando grupos con intereses políticos o económicos (como en el caso de Manos Limpias) utilizan el sistema judicial para perseguir a adversarios, se desvirtúa la función de la justicia. El hecho de que una organización con antecedentes de prácticas ilícitas pueda impulsar causas penales sin un escrutinio adecuado es un problema que debería corregirse mediante reformas procesales que incluyan filtros más estrictos para evitar denuncias temerarias.

2. El papel de la policía y las pruebas

  • Acceso a información previa a la filtración: Si los periodistas accedieron a la información antes de que el supuesto inculpado la tuviera, se deberían haber realizado diligencias para esclarecer cómo y cuándo se obtuvo esa información. La falta de una investigación rigurosa por parte de la policía o de los órganos instructores deja un vacío que puede dar lugar a imputaciones injustificadas.
  • Deficiencias en la investigación: Esto puede deberse a falta de recursos, parcialidad o incluso presiones externas. Cuando la policía no realiza diligencias básicas, como rastrear cronológicamente los accesos a la información, se abre la puerta a procesos injustos.

3. La interpretación del Tribunal Supremo

  • El argumento de que la extorsión es "inocua" si la víctima es poderosa es, cuanto menos, controvertido y cuestionable desde un punto de vista ético y jurídico. Este tipo de interpretaciones pone en evidencia la necesidad de una mayor claridad y coherencia en los criterios judiciales. Además, revela cómo las asimetrías de poder pueden influir incluso en las decisiones de los tribunales superiores.

4. Propuestas para combatir el lawfare y fortalecer la justicia

  • Reformas legales: Mejorar los mecanismos de admisión de denuncias penales, con mayor énfasis en la necesidad de pruebas iniciales sólidas.
  • Transparencia y rendición de cuentas: Tanto en las actuaciones policiales como judiciales. La ciudadanía debe tener acceso a información que permita evaluar si se están siguiendo procedimientos justos.
  • Despolitización del sistema judicial: Evitar que actores políticos o económicos interfieran en la actuación de jueces y fiscales.
  • Protección de derechos fundamentales: Fortalecer las garantías procesales para evitar que se utilice la justicia como un arma política.

Este tipo de casos no solo afectan a los implicados directamente, sino que erosionan la confianza de la ciudadanía en el sistema judicial y en las instituciones democráticas. Abordar estas cuestiones de forma seria y estructural es esencial para preservar la justicia y la igualdad ante la ley.

 

11 de agosto de 2024

Conversaciones con ChatGPT: mensajes de odio


¿Es técnicamente posible seguir la ruta de viralización de un mensaje en redes sociales?

Sí, es técnicamente posible seguir la ruta de viralización de un mensaje en redes sociales, aunque la complejidad y precisión de este seguimiento dependen de varios factores. Aquí te explico cómo se podría hacer:

1. Redes sociales y API

Algunas plataformas de redes sociales como Twitter o Facebook ofrecen APIs (interfaces de programación de aplicaciones) que permiten a los desarrolladores acceder a datos públicos sobre interacciones, como retweets, compartidos, comentarios, etc. Mediante estas APIs, se puede rastrear cómo se distribuye un mensaje a medida que los usuarios interactúan con él.

2. Identificación de nodos clave

El análisis de la viralización suele implicar la identificación de "nodos clave", es decir, usuarios o cuentas que, al compartir o interactuar con un mensaje, amplifican significativamente su alcance. Estos nodos pueden ser personas influyentes, comunidades activas o cuentas con muchos seguidores.

14 de octubre de 2023

El aumento de los delitos de odio y las redes sociales

 Le pregunté a ChatGPT y me contestó así:

¿Se ha estudiado la relación entre el aumento de los delitos de odio y las redes sociales?

Sí, se ha estudiado la relación entre el aumento de los delitos de odio y las redes sociales. Existe una creciente preocupación en la sociedad y entre los investigadores sobre cómo las plataformas de redes sociales pueden facilitar la propagación de discursos de odio, la radicalización y la incitación a la violencia.

Varios estudios han examinado esta relación y han encontrado evidencia de que las redes sociales pueden desempeñar un papel en el aumento de los delitos de odio de varias maneras:

  1. Facilitan la difusión de contenido de odio: Las redes sociales permiten que el contenido ofensivo se difunda rápidamente y alcance a una audiencia global. Esto puede contribuir a la normalización de actitudes y discursos de odio.

  2. Ecosistemas de burbujas: Las redes sociales a menudo utilizan algoritmos que muestran a los usuarios contenido similar a sus puntos de vista previos, lo que puede llevar a la creación de "burbujas de filtro" que refuerzan las creencias extremas y polarizadas.

  3. Anonimato y desinhibición: El anonimato en línea a menudo permite que las personas expresen opiniones extremas o agresivas que no expresarían en situaciones cara a cara.

  4. Radicalización en línea: Las redes sociales a veces se utilizan como plataformas para la radicalización, donde individuos pueden ser expuestos a discursos extremistas y reclutados para grupos extremistas.

  5. Incitación a la violencia: Algunos delincuentes de odio han utilizado las redes sociales para incitar a la violencia contra grupos específicos.

Los esfuerzos para abordar esta problemática incluyen la supervisión y moderación de contenido por parte de las plataformas, políticas más estrictas contra el discurso de odio, la colaboración con organizaciones antiodio y la educación sobre alfabetización mediática. Sin embargo, es un desafío continuo debido a la naturaleza abierta y global de las redes sociales.

Es importante destacar que no todas las interacciones en las redes sociales promueven el odio, y muchas personas y organizaciones utilizan estas plataformas para promover la tolerancia, la inclusión y la conciencia social. La relación entre las redes sociales y los delitos de odio es compleja y sigue siendo un tema de investigación y debate.

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He relacionado esta cuestión con una entrevista que realizó Pepa Fernández en el magazin finisemanal No es un día cualquiera a Marta Peirano. En ella contaba cómo facebook, pero no sólo esta red social, externaliza el control de los contenidos más nocivos.

El problema es que la contrata de facebook en España no respeta las leyes españolas. Porque según el CGPJ:

Están obligados especialmente a denunciar: los empleados o funcionarios públicos y los que conocieran la comisión de un delito por razón de su cargo, profesión u oficio

Si Facebook delega en una subcontrata mercantil, es decir, una persona jurídica, la labor de filtrar contenidos que suponen delitos de odio, o que documentan mediante imágenes delitos contra la integridad física, psíquica o moral de las personas, debe entenderse que es dicha persona jurídica la que está obligada a denunciar los delitos "por razón de su profesión u oficio".

Lo que no debería poder hacer impunemente es dedicarse a destruir las pruebas que documentan esos delitos. Y parece que es eso precisamente lo que está haciendo Facebook a través de las subcontratas como la catalana que menciona Marta Peirano. 

Porque el hecho de que no llegue a publicarse el contenido no significa que no se haya producido un delito, aunque sea un discurso de odio. En el caso de delitos contra la integridad física, psíquica o moral de las personas el hecho de no aportar a las autoridades encargadas de perseguir penalmente a los autores de delitos puede constituir una acción de encubrimiento:

Será castigado con la pena de prisión de seis meses a tres años el que, con conocimiento de la comisión de un delito y sin haber intervenido en el mismo como autor o cómplice, interviniere con posterioridad a su ejecución, de alguno de los modos siguientes:

1.º Auxiliando a los autores o cómplices para que se beneficien del provecho, producto o precio del delito, sin ánimo de lucro propio.

2.º Ocultando, alterando o inutilizando el cuerpo, los efectos o los instrumentos de un delito, para impedir su descubrimiento.

En el caso de los discursos de odio el delito se ha producido, aunque sólo en "grado de tentativa", y sigue teniendo relevancia penal.

A los autores de tentativa de delito se les impondrá la pena inferior en uno o dos grados a la señalada por la Ley para el delito consumado, en la extensión que se estime adecuada, atendiendo al peligro inherente al intento y al grado de ejecución alcanzado.

Es evidente que cuantos más seguidores y seguidores de los seguidores tenga un perfil mayor será el "peligro" que puede suponer la publicación del contenido subido por el responsable del perfil.

Las redes sociales tienen la obligación de impedir que los usuarios "normales" se vean expuestos a delitos de odio o a imágenes que hieren su sensibilidad. Para eso están utilizando algoritmos y subcontratas. Pero también tienen la obligación de denunciar todos los delitos de los que tengan conocimiento. Y no la están cumpliendo. Se limitan a "borrar" las pruebas. No sólo eso, sino que exponen a empleados de las subcontratas a la exposición masiva de imágenes sin posibilidad alguna de defenderse frente a ellas, ni recibir ningún tipo de ayuda para contrarrestar los efectos de esta exposición masiva a imágenes y´videos perturbadores, y discursos de odio.

Estoy segura de que ningún empleado de la subcontrata catalana ha recibido ningún tipo de formación que tenga en cuenta la 

Circular 7/2019, de 14 de mayo, de la Fiscalía General del Estado, sobre pautas para interpretar los delitos de odio tipificados en el artículo 510 del Código Penal

Con esta conducta incívica y hasta delictiva facebook y otras redes sociales están favoreciendo la proliferación de estas conductas, ya que los "malhechores" no reciben ninguna otra sanción que la de "no publicarlas" o, en caso de que escapen al radar de los algoritmos y de los empleados de las subcontratas, la posibilidad de ser denunciadas por las víctimas. Y como la primera denuncia debe ser a la red social, facebook ofrece una segunda oportunidad de que se ignore la denuncia y con ello se siga reforzando conductas incívicas o delictivas.

Servidora no es abogada, aunque por su profesión de traductora especializada en temas de derecho está familiarizada con el mundo de las leyes y los reglamentos. Y la única razón que se me ocurre para que policía y ministerio fiscal no se hayan tomado en serio esta realidad es que hay por medio mucho dinero y por ende mucho poder.




6 de enero de 2023

callados como putas (con perdón de las putas)

 Se lo oí alguna vez a M. uno de mis jefes, y me gustó la expresión. Y la pienso (más que la digo) muchas veces en relación con la prensa escrita "de toda la vida" de este país. 

Las primeras veces, hace ya muchísimos años, cuando mi hermana azafata empezó a vivir en Madrid. Porque alguna vez dejó caer algo sobre las correrías nocturnas del ahora emérito en su moto por las calles de la capital. Luego cuando alguna prensa "canalla" dejó caer el puesto que ocupaba el ahora emérito en las listas de grandes fortunas del mundo mundial. Hace siglos que ya no se comenta. Tampoco mucho sobre los puestos que ocupan otros "connacionales" en las mismas.

Y cada vez lo pienso con más frecuencia en relación con la prensa escrita de toda la vida, de esa que alimenta los telediarios y los boletines de radio, y las tertulias en radio y tv. Llevamos cuatro años con la cúpula del poder judicial en funciones, hasta hace poco nombrando y cesando jueces a conveniencia de la derecha de este país, y esa prensa hace como si no pasara nada. Como si no se estuviera incumpliendo la ley todos y cada uno de los días en que no se van a casa dejando paso a los sucesores según ley.

Esa prensa que hace de voceros de unos señores y unas señoras de derechas que mienten más que hablan, que mienten a la ciudadanía con el único motivo de desacreditar a todos y cada uno de los políticos y políticas de izquierdas y desanimar a sus electores y votantes. Unos señores y unas señoras que mienten a sabiendas, y esa prensa que reproduce ad náuseam unas mentiras bien a sabiendas, bien con nulo interés en verificar su veracidad antes de difundirlas.

Esa prensa que se niega a conocer y difundir lo que hace ya medio siglo llevan advirtiendo científicos de muchas disciplinas: que nuestro sistema económico nos está llevando al suicidio colectivo, a la extinción masiva de los humanos, al estar destruyendo el único hábitat que tenemos. Que pudiendo hacer las cosas bien, las están haciendo mal los que mandan: gobiernos, multinacionales, responsables de las empresas y las organizaciones económicas y financieras por un solo motivo: el afán de lucro. Que han sustituido la ética de la responsabilidad por el afán de lucro. 

PD:

En la misma línea, acabo de leer en CTXT a Gerardo Tecé quejándose de lo mismo: que los periodistas callan como putas ante las mentiras de Feijóo.


14 de septiembre de 2020

la financiación ilegal del PP

De vez en cuando oigo a alguien del PP hablando de financiación ilegal, siempre de otros, como si el partido no hubiera sido ya condenado. Hablan de transparencia, pero ¿cuándo han pedido perdón por la financiación ilegal de las campañas electorales en la comunidad valenciana? Y más importante aún: ¿qué han ofrecido como resarcimiento a los ciudadanos de la comunidad valenciana por su conducta desleal? Porque el delito electoral es el sumum de conducta desleal frente a la ciudadanía, más aún que robar al erario público otorgando contratos públicos por precios abusivos a quienes les untaban, cargando encima el coste de la comisión también al coste para el erario público.

29 de abril de 2018

machismo y administración de justicia en España

Hace unos días se publicó la sentencia por la violación de una joven madrileña por parte de cinco energúmenos que se autodenominaban, o autodenominan, "la Manada". Como mujer que ha pasado por alguna experiencia similar, aunque no tan brutal, estoy consternada. Menos mal que la sociedad civil, y no sólo las mujeres, está reaccionando. Los que no se están dando por enterados son los gremios de jueces y fiscales. Con lo cual se ve que tienen razón quienes tildan de machistas y patriarcales a las instituciones, en especial la administración de justicia. Afortunadamente hay jueces y fiscales que se atreven a desmarcarse. Y no es cuestión del código penal, aunque también, como bien explica Baltasar Garzón en su artículo titulado Vergüenza.