Orleans, septiembre 2007

jueves 12 de noviembre de 2009

¿quién está ahorrando en qué?

Hace un rato he leído en la prensa local (internet) un artículo sobre asaltos en chalets, en el que se comentan los recursos destinados a combatir los delitos. No sé si esas partidas dependen de los presupuestos generales, o es el gobierno local quien los administra. En todo caso, es absurdo ahorrar en materiales cuando la delincuencia claramente invierte una gran parte de recursos en sus actividades criminales.

Copio los párrafos que me han llamado la atención:

..... Tras el asalto, comienza el trabajo de la policía judicial, la sección de la Benemérita que investiga los delitos. Sin embargo, la asociación mayoritaria de guardias civiles (AUGC) denunció ayer que no hay medios. «Somos pocos y con escaso material», explicó José Rausell, secretario general de la organización en Valencia.

«No tenemos suficientes vehículos camuflados, los sistemas de trasmisiones fallan y la policía judicial tiene que usar sus propios móviles y sus coches en trabajos de vigilancia y seguimiento», denunció Rausell.

Después de la consecución de un delito, la policía judicial interroga a los posibles testigos, toma huellas y cuando hay un posible autor de los hechos, comienza la tarea de vigilancia. «Los vehículos deben cambiarse, como máximo, en dos meses para que los delincuentes no los identifiquen. Además, necesitamos al menos tres coches para no ir siempre con el mismo vehículo. Nos identificaríamos enseguida y echaríamos a perder todo el trabajo hecho».

En cuanto a las trasmisiones, los sistemas que utilizan muchos agentes son «walkies antiguos, demasiado grandes y hasta con antena. Son muy anticuados y poco efectivos. Por eso prefieren su móvil particular».

Y es que el perfil del delincuente que asalta en un chalé es distinto al de hace años. «Ahora son bandas organizadas que se dedican a robar además de traficar con cocaína y otros delitos. Están muy preparados y tienen hasta sistemas de contravigilancia», explicó el delegado de la organización.

Rausell criticó que los guardias civiles tengan que utilizar sus propios medios porque el complemento de productividad que cobran depende de que el trabajo salga bien. «La mayoría de veces los delitos se resuelven por el especial empeño que ponen los agentes, no por sus medios, y tiran de coche y de móvil propio».

Y sin horarios. Los agentes uniformados tienen un máximo de 160 horas mensuales, un tope que desaparece en la policía judicial. «¿Y cómo se va a ir una persona que está vigilando a un delincuente que está cenando y sabe que después va a entregar una mercancía?. Sólo se paga por el trabajo resuelto», comentó.

Tras reivindicar en los últimos años más efectivos para aumentar la vigilancia y evitar los delitos, este año por fin han llegado más refuerzos, pero no a todas las secciones de la Guardia Civil. «Hay más personal patrullando, pero no se ha incrementado el número de efectivos que se dedican a la investigación de delitos. Sí, han mandado personal, pero sin preparación, lo que va en detrimento de la resolución de delitos», explicó el delegado de AUGC.

Sin Internet
Para dificultar todavía más el trabajo de los agentes de la Benemérita, en los cuarteles han quitado además el acceso a Internet. «Podemos acceder a la intranet de la Guardia Civil, donde están conectados todos los puestos, pero no a una web cualquiera. Y eso nos resta mucha efectividad, porque no podemos buscar datos sobre una persona que pudiera estar en una página web».

Según Rausell, todas estas carencias «afectan negativamente a la seguridad de los ciudadanos y la calidad en el servicio. No se debería ahorrar en estos costes».

Fuente: Las Provincias

martes 10 de noviembre de 2009

¿Piratas o guardianes?, 2

Un artículo para entender mejor el problema de los piratas

Fernando Fernández Fadón: Piratería en Somalia: “mares fallidos” y consideraciones de la historia marítima

Fuente: Real Instituto Elcano


Copio algunos pasajes .....

Los datos de que se disponen para evaluar esas repercusiones no están muy actualizados a causa de la propia dinámica interna de Somalia, pero según la FAO (2008, pp. 3-6) unos 700 buques de compañías extranjeras faenan de manera ilegal en la zona de Somalia, siendo la pesca artesanal –que comprendía en 1990 el 60% de las descargas en Somalia– la más afectada por la competencia directa de las flotas extranjeras, mientras que el 40% restante, que corresponde a la pesca industrial, se encuentra también mayoritariamente controlado por empresas foráneas.

....

A partir del desmoronamiento del régimen de Barre en 1991, surge un tipo de piratería que se desarrollará durante la década que se autodenomina “guardacostas”, cuyo “objetivo eran los barcos que pescaban ilegalmente y los que vertían sustancias tóxicas en la aguas costeras” según la ONU (2006/229, p. 26). La imposibilidad de contrarrestar la presencia de buques extranjeros llevó al auge de los grupos de poder privado como “caudillos” y “hombres de negocios”, quienes acabaron buscando en el mar medios alternativos al lucro cesante como resultado del proceso de depauperación de las estructuras de poder en Somalia. Como la gestión de los asuntos marítimos puede ser un negocio muy lucrativo, de entrada, las administraciones locales de Somalia o los dirigentes de facciones concedieron acuerdos de licencia a países, empresas o buques pesqueros extranjeros. Para supervisar esas concesiones, las autoridades locales recurrieron a milicias armadas para lanzarse al mar en busca de barcos extranjeros, protegiendo lo que las comunidades de pescadores entendían como de su propiedad. Luego, los caudillos locales, “hombres de negocios”, así como elementos de la administración local negociaron concesiones de “protección” y “licencias” a buques extranjeros para que pudieran faenar en las aguas de la zona económica exclusiva de Somalia. Según la ONU (2006/229, p. 25): “algunos permisos se imprimen en papel con membrete del Gobierno anterior, en tanto que otros llevan los sellos personales de los caudillos”. Este tipo de hechos explica la presencia de buques pesqueros extranjeros con armas que han instalado en ellos las mismas “autoridades” que les han concedido las licencias. La “protección” también puede incluir la escolta por otras naves pertenecientes a los “caudillos” y “hombres de negocios” locales, que se arrogan de facto el control de determinadas zonas marítimas de Somalia. Todo ello, claro está, tiene un precio. Este se concreta en el pago por adelantado de “aranceles” o “licencias” que pueden alcanzar hasta un millón de dólares por temporada (ONU, 2007/436, p. 25).


Un ejemplo característico de esa degeneración administrativa y legal en las aguas somalíes lo proporciona el caso del pesquero Alpha Serengueti con base en el puerto de Mombasa (Kenia) de donde zarpó el 25 de noviembre de 2004. Los propietarios de este buque informaron a la tripulación que faenarían en aguas territoriales de Kenia. Sin embargo, ya en la mar se les comunicó que realmente iban a pescar en Somalia, siendo sus miembros “obligados a firmar convenios redactados por una empresa de Mombasa en los que se estipulaba que se avenían a trabajar en un país declarado zona de guerra”, según el GSS (2005/625, p. 29). El 30 de noviembre el pesquero atracó en el puerto de Ma’an, al norte de Mogadiscio, en donde tras permanecer dos días –durante los cuales a la tripulación se le prohibió bajar a tierra– subieron unos “lugareños somalíes” que montaron un cañón antiaéreo de la Segunda Guerra Mundial tipo Single Mark 4 de 20 mm en el pesquero keniata. Después de su instalación, el pesquero zarpó procediendo a faenar entre Mogadiscio y Kismaayo. Durante esos días otro buque mercante se les unió, el Soul Sea, el cual además de aprovisionar al primero, ejerció las labores de escolta armada (con un cañón mucho mayor) del Alpha Serengueti así como de otros “pesqueros amigos”. El 16 de enero de 2005, el pesquero keniata abrió fuego con su cañón contra dos pesqueros no identificados que habían “invadido su zona”, a lo que estos respondieron con armas de menor calibre. Este periplo terminó con el pescado empaquetado y etiquetado con procedencia de Kenia, cumpliendo todos los estándares de seguridad e higiene para poder pasar la inspección (una vez superada retiran dichas precauciones), y con destino a los mercados extranjeros. En este caso, el hecho fue descubierto, pero en otros supuestos los barcos y sus mercancías han pasado impunes los controles de la administración.





lunes 9 de noviembre de 2009

¿Piratas o guardianes?

La guerra contra la piratería, también ésta de 2009, fue resumida por otro pirata que vivió y murió en el cuarto siglo antes de Cristo. Se le capturó y llevó ante Alejandro Magno, que quiso saber “qué quería decir con guardar el mar”. El pirata sonrió y respondió: “Lo que quiere decir Vd. con apoderarse de toda la tierra; pero como yo lo hago con un barco insignificante, soy un ladrón, mientras que a Vd., que lo hace con una gran flota, lo llaman emperador.” Una vez más, nuestras grandes flotas imperiales navegan hoy - ¿pero quién es el ladrón?

Fuente: Artículo de Rebelion



domingo 1 de noviembre de 2009

armas de desinformación masiva



sobran comentarios(los míos), ¿no?

martes 27 de octubre de 2009

Díaz Ferrán y 59 segundos

Ayer, en las noticias de la sexta, de repente escuché que el presidente de la patronal, Díaz Ferrán, debe meses y meses de salarios a sus empleados. ¿Cómo es que ese señor representa a la patronal? ¿Cómo no se levantan los buenos empresarios en bloque, los que sí pagan puntualmente salarios y cuotas sociales, para exigir la dimisión de ese señor? ¿O es que los que sí pagan en el fondo le envidian la desfachatez de ir por allí sin pagar a sus empleados, y para colmo sin pagar las cuotas sociales que les dan derecho a las prestaciones del sistema de la seguridad social?

¿Le preguntarán esta noche por sus impagados? ¿O el buen señor ha conseguido que la gente no se entere, dentro del maremagnum de información irrelevante con el que nos bombardean en los telediarios?

Aquí la noticia en Público.

sábado 10 de octubre de 2009

Campanas por la gripe A

Un amigo del netlog me pasó un video de esos imprescindibles, sobre la gripe A. Es una charla ofrecida por una monja benedictina de Montserrat que, siguiendo la consigna del Ora et Labora, dedica su tiempo de Labora a labores relacionadas con su título de doctora en salud pública.

El vídeo dura casi 60 minutos, pero se hacen cortos.


domingo 6 de septiembre de 2009

una burbuja llamada TIERRA

Este es un artículo comentado en Crisis Energética, y que copio, por si acaba desapareciendo. El enlace al artículo original está aquí.

una burbuja llamada TIERRA

Alan Greenspan, el anterior Presidente de la Fed, junto con otros muchos economistas y financieros, sostiene que las burbujas -bursátiles, financieras o inmobiliarias- no pueden detectarse hasta que explotan. ¿Y qué pasa con las otras?

Hace mil años la población mundial apenas llegaba a los 200 millones de habitantes. Al comienzo de la revolución industrial, hacia 1750, no era más que de 800 millones. Hoy ya somos cerca de 6.800 millones los habitantes de la Tierra. Una perfecta curva exponencial.



Paralelamente podemos ver cómo hasta finales del siglo XVIII la riqueza mundial por habitante, medida por diferentes fuentes en dólares americanos constantes de 1990, se mantuvo estable dentro de un determinado rango para, a partir de esas fechas, aumentar también de una forma exponencial.



Finalmente, se puede ver otro gráfico que aunque abarca únicamente desde 1850, muestra como la producción mundial de energía se incrementó asimismo dramáticamente (escala de la derecha). (*)



Haciendo un estudio más profundo se podría comprobar que si bien a lo largo de la historia la riqueza unitaria se ha mantenido bastante estable hasta finales del siglo XVIII, a partir de ese momento, coincidiendo con el comienzo de la Revolución Industrial y del consumo masivo de energía, todos los indicadores que se les ocurran: población, riqueza, energía, minerales, agua, contaminación, urbanización, desaparición de especies animales y vegetales,… se disparan hasta la actualidad. ¿Pura casualidad? ¿O hay acaso una relación directa entre energía casi gratis, aumento exponencial de la riqueza y explosión de la población mundial? ¿Son los adelantos científicos y tecnológicos la causa o simplemente la consecuencia de disponer de energía barata?

No es aventurado afirmar que el aumento de la riqueza mundial y de la calidad de vida, al menos la velocidad con que se ha alcanzado, apenas doscientos años, no hubieran sido posibles sin la disponibilidad de toda esa abundante energía –carbón, petróleo y gas- que graciosamente hemos sacado de las entrañas de la Tierra prácticamente sin esfuerzo. Y que solo algunos se han beneficiado de ello. Muy a menudo nos olvidamos del mundo injusto que habitamos, donde una buena parte de la población mundial sufre a diario las consecuencias de nuestros adelantos y de nuestra arrogante estupidez.

Si vivimos en un sistema prácticamente cerrado acompañados de una estufita llamada Sol, aislados en nuestro planeta azul -con permiso de viajes interplanetarios y aventuras estelares- la primera pregunta que nos deberíamos plantear es la siguiente: ¿es posible el crecimiento económico permanente, el consumo indefinido de unos recursos finitos? Si no lo es, ¿cuándo despertaremos realmente del sueño en que vivimos? ¿Conocemos los límites? ¿Cuáles serán sus consecuencias? ¿Cuál la chispa que provocará el cambio de tendencia, puede que un inexorable declive?


Los límites del crecimiento

En vista de lo anterior se podrían plasmar dos hipótesis que me encantaría que pudiesen ser refutadas:

1º Nuestro planeta se encuentra en plena burbuja energética y medioambiental. Es causada por el uso de unos recursos naturales que si bien han necesitado millones de años para formarse, nosotros no hemos hecho nada más que agacharnos y cogerlos. Este incremento continuo de consumo energético y explotación de recursos, curva exponencial cual típica burbuja, no parece sostenible en el tiempo y acabará explotando, de una forma u otra, por muchas fuentes alternativas de energía que aparezcan. Y como con cualquier burbuja, nos daremos por enterados cuando ya haya estallado en nuestras narices. Cuando pase, y a diferencia de lo que ocurre con las crisis financieras, como aquí hay en juego algo más que simples papelitos por muchas repercusiones que estos tengan, el futuro podría volverse tenebroso si no tomamos medidas previas.

2º Nuestro mundo, tal como lo hemos diseñado, es inestable. No solo por las cada vez mayores desigualdades existentes, sino por la falta de un modelo de crecimiento económico sostenible: cada día que pasa somos más y ocupamos más, el agotamiento de los recursos está más cerca, aumentamos la contaminación, desaparece alguna especie o ecosistema, crecen las tensiones entre tribus (llámense bloques económicos o religiosos, naciones, nacioncitas, clanes, lobbies, sectas, partidos políticos envilecidos y sociedades igualmente enfermas o grupos con mezquinos intereses económicos) y por tanto las desigualdades. Y la ética, mientras tanto, aparcada. Como consecuencia de todo ello, la inestabilidad se incrementa un poquito más. Es una espiral perversa que continuamente se está retroalimentando. ¿Hasta cuando?


Crecimiento, burbuja y cambio climático

Estas afirmaciones, por extraño que parezca, no tienen nada que ver con el debatido calentamiento global. El cambio climático, bien sea provocado por las fuerzas de la naturaleza, por la actuación humana o por el esfuerzo conjunto de ambas, lo único que puede hacer es contribuir a adelantar la fecha en que la burbuja humana reventará o a empeorar sus consecuencias. A pesar de lo que diga el ya no tan infalible Greenspan, la mayoría de las burbujas son detectables. La historia y las crueles hemerotecas están llenas de pasajes en los que se muestra cómo aquellos que iban pregonando la mala nueva eran sistemáticamente desautorizados por todos los que disfrutaban de aquel sueño que se tornó maldito. Ahí está el pobre Isaac Newton el cual, después de proclamar a los cuatro vientos que lo de la Compañía de los Mares del Sur no era más que una burbuja, él mismo, a pesar de su genio, acabó claudicando; invirtió cuando parecía que era el único tonto de Inglaterra que todavía no lo había hecho, para finalmente perder sus dineros como el resto de sus conciudadanos. Lo que no es detectable es la fecha del pinchazo de ese globo que cada día se sigue hinchando, tercamente, un poco más, con lo que la tragedia, cuando llega el despertar colectivo, suele ser mayor. Pero los agoreros hace ya tiempo que han sido lapidados para regocijo del vulgo.

Aunque tampoco se puede pronosticar cuando estallará nuestra burbuja planetaria, promete ser la más terca de todas, haberla hayla. La diferencia es que esta vez hay mucha gente consciente de su existencia y tímidos intentos de reconducir las cosas, aunque no será tarea fácil. El futuro todavía está por escribir y la pluma, de momento, en nuestras manos. Pero la inercia mental y la demagogia son fuerzas malignas muy poderosas. Comenzamos la temporada con interrogantes. Con su permiso, intentaremos explorar juntos algunas respuestas.

(*) A partir de fechas actuales la curva efectúa previsiones. A efectos de este artículo nos interesan únicamente los datos históricos.