No entiendo que una organización pueda ser declarada ilegal si sus miembros no son delincuentes. No entiendo que si los miembros de una organización ilegal son delincuentes no estén entre rejas, pendientes de juicio o condenados ya. No entiendo que quienes se reúnan con personas libres puedan ser procesadas por haberse reunido con personas libres. A no ser que exista una condena de inhabilitación social que prohíba reunirse con ellas y por tanto no sean totalmente libres. Sanción de la que por otro lado no he oído hablar, y por lo visto tampoco el lehendakari y demás políticos que se reunieron con Otegi y sus compañeros.
Esa es una.
La otra que no entiendo es cómo una ley que pide la retirada de todos los monumentos erigidos a los héroes fascistas y franquistas exima de su cumplimiento a la iglesia católica. Supongo que ella lo habrá pedido. Pero es una exención ignominiosa. No hace más que ponerse en evidencia, declarar, para que todo el mundo lo sepa, que respaldó al dictador y que sigue orgullosa de haberlo hecho.
pensamientos y reflexiones de una dispersa curiosa, melómana aunque no lo parezca aquí
31 de octubre de 2007
30 de octubre de 2007
nacionalismo, ese extraño palabro
Estos días estoy leyendo "la vía africana" de Alfred Bosch . Ando a mitad libro, con reflexiones sobre el estado, la nación, el nacionalismo, etc.
Y me quedé pensando en que en alemán, mi lengua materna, cuando hablamos de la nacionalidad de una persona generalmente nos referimos al estado que le da carta de ciudadanía: Staatsangehörigkeit (pertenencia a un estado) o Staatsbürgerschaft (ciudadanía de un estado). De hecho, aunque el término de "Nation" existe, yo ahora no recuerdo haberlo oído nunca en ninguna conversación, me suena apenas sólo de mi época escolar, cuando veíamos lo del "Heiliges Römisches Reich deutscher Nation", o luego, en la revolución de 1845, cuando se reúnen los parlamentarios en Frankfurt y hacen alguna proclama "an die Deutsche Nation".
Hace unos años me tocó pasar al castellano dos traducciones al alemán de sendos pasaportes uzbecos, en donde ponía:
Staatsbürgerschaft: uzbekisch - Nationalität: deutsch, y
Staatsbürgerschaft: uzbekisch - Nationalität: russisch,
La policía española, en los documentos provisionales y a falta de traducción oficial, había puesto en el primero: "nacionalidad: uzbeca", y en el segundo "nacionalidad: rusa", claramente no se habían atrevido a atribuir nacionalidad alemana a la señora, pero al marido le atribuyeron "nacionalidad rusa", a pesar de haber nacido ambos en Uzbequia y por la misma fecha. En mi traducción, evidentemente no traduje "Nationalität" como nacionalidad sino como "origen", pues un abuelo de la señora era de origen presuntamente alemán, y el del señor ruso.
Y me quedé pensando en que en alemán, mi lengua materna, cuando hablamos de la nacionalidad de una persona generalmente nos referimos al estado que le da carta de ciudadanía: Staatsangehörigkeit (pertenencia a un estado) o Staatsbürgerschaft (ciudadanía de un estado). De hecho, aunque el término de "Nation" existe, yo ahora no recuerdo haberlo oído nunca en ninguna conversación, me suena apenas sólo de mi época escolar, cuando veíamos lo del "Heiliges Römisches Reich deutscher Nation", o luego, en la revolución de 1845, cuando se reúnen los parlamentarios en Frankfurt y hacen alguna proclama "an die Deutsche Nation".
Hace unos años me tocó pasar al castellano dos traducciones al alemán de sendos pasaportes uzbecos, en donde ponía:
Staatsbürgerschaft: uzbekisch - Nationalität: deutsch, y
Staatsbürgerschaft: uzbekisch - Nationalität: russisch,
La policía española, en los documentos provisionales y a falta de traducción oficial, había puesto en el primero: "nacionalidad: uzbeca", y en el segundo "nacionalidad: rusa", claramente no se habían atrevido a atribuir nacionalidad alemana a la señora, pero al marido le atribuyeron "nacionalidad rusa", a pesar de haber nacido ambos en Uzbequia y por la misma fecha. En mi traducción, evidentemente no traduje "Nationalität" como nacionalidad sino como "origen", pues un abuelo de la señora era de origen presuntamente alemán, y el del señor ruso.
¿Hubo una revolución española?, 2
Esta mañana me he encontrado gracias al boletín de novedades de nodo50 un enlace a un documento muy interesante. Se titula: Carta colectiva de los obispos españoles a los obispos de todo el mundo con motivo de la guerra en España.
Desde luego, el que los obispos hablaran de una revolución española "comunista" no quiere decir que efectivamente la hubiera, pero algún motivo habría para que hablaran de ella.
En fin, que a pesar de haber ido leyendo cositas aquí y allá, sigue faltándome información, especialmente la que de algún modo vaya proporcionando una "base histórica" a las diferentes versiones que voy conociendo. Porque los hechos que se alegan muchas veces se ven tan claramente exagerados, desorbitados y "malinterpretados" que pienso que me faltan datos para entender las razones de tal exageración y mala interpretación.
Desde luego, el que los obispos hablaran de una revolución española "comunista" no quiere decir que efectivamente la hubiera, pero algún motivo habría para que hablaran de ella.
En fin, que a pesar de haber ido leyendo cositas aquí y allá, sigue faltándome información, especialmente la que de algún modo vaya proporcionando una "base histórica" a las diferentes versiones que voy conociendo. Porque los hechos que se alegan muchas veces se ven tan claramente exagerados, desorbitados y "malinterpretados" que pienso que me faltan datos para entender las razones de tal exageración y mala interpretación.
21 de octubre de 2007
lo GLOBAL como categoría ubicua
Para hoy se anunciaba a bombo y platillo la nueva cara del diario EL PAIS. Lo he comprado, aunque enredada en faenas de la casa y en bregar con el sudoku de ayer, apenas le he echado un vistazo a fondo. De entrada parece igual que siempre.
En la radio me aclararon un poco el cambio: ahora ya no es independiente, sino global. Pues vaya. Lo he estado comprando estos últimos meses (en fines de semana) más por inercia que por otra cosa. Durante mucho tiempo compraba el Levante, pero estaba un poco saturada y al sacar el País los CD de ópera me animé a comprarlo los sábados, y a veces, los domingos. Éste también, por curiosidad. Desde luego, que desde mi paso como secretaria por una multinacional farmacéutica (en 1998) si hay una palabra que detesto es la de global. El adjetivo global era sagrado, y se pronunciaba siempre con una especie de reverencia y autoridad que me daban yúyu, francamente.
Ayer estaba echándole un vistazo al blog de un amigo. Y me encuentro con un comentario en el que en algún momento reclama una "solución global" al problema global que aqueja al planeta (si lo he entendido bien, un nuevo gobierno global basado en un nuevo estatuto jurídico global).
Hace más de treinta años que leí la obrita de Popper "miserias del historicismo". Y apenas recuerdo ya los detalles de sus argumentos. Ni siquiera sabría definir ahora con certeza a qué se refería con historicismo. Pero algunos de sus comentarios sobre política y sociología se me quedaron grabados, por ejemplo sus críticas a la macroplanificación político-económica.
Desde entonces ha llovido mucho, el mundo ha cambiado mucho, yo he leído mucho y he tenido oportunidad de debatir sobre política y economía con bastante gente. Y claro, me he incorporado al mundo de la economía en cuanto ciudadana, al de la política bastante menos (ya que la actual partitocracia no me parece un sistema político deseable, y mucho menos su ocultación tras la etiqueta de "democracia representativa").
Creo que fue Pedro Prieto quien llamó mi atención sobre la relevancia de la masificación como factor relevante en el estudio de nuestro mundo actual. Hasta entonces mis opiniones sobre política, democracia y participación no habían incluido, con el peso que ahora le otorgo, el factor demográfico, la masificación. La complejidad sí era un concepto que ya manejé pronto, cuando en los setenta y ochenta leí textos de Hermann Kahn y otros futurólogos.
Teniendo en cuenta la complejidad ya había llegado a la conclusión de que la participación plena era una utopía en nuestros contextos: no hay tiempo material para informarse de todo lo que nos atañe para luego poder opinar e intervenir mediante el voto en el gobierno por medio de nuestros representantes, y menos cuando la información relevante no suele estar ni disponible ni suele ser asequible a nuestro nivel educativo.
Y ahora, incorporando el factor masificación veo que, además no es posible ningún género de negociación real y democrática entre las partes, porque es imposible que los representados puedan elegir a sus representantes y darles un mandato claro y que éstos entablen negociaciones antes de que otros representantes de rango superior se pongan a negociar con representantes de rango superior de otros estados, por ejemplo. Me refiero a hacerlo dentro de un plazo de tiempo razonable de modo que pueda tener algún sentido a los efectos de un mínimo de eficacia y eficiencia. (Quizá eso explique la rapidez con que nos estamos precipitando hacia el colapso total, convirtiendo el planeta en un inmenso vertedero, contaminándolo a todos los niveles: el agua, la tierra, el aire; porque en aras de la eficiencia político-económica al servicio de la civilización industrial hemos convertido la PRODUCCIÓN de bienes en nuestra vaca sagrada).
Que los regímenes dictatoriales pueden dictar medidas políticas que afecten a millones de personas, porque la voluntad y el interés de éstas no cuentan, es una cosa factible. Pero una democracia representativa (la participativa directa queda excluida por el tamaño de las colectividades) es tan utópica como una participativa directa .... si nos referimos a niveles de gobierno superiores.
Y he vuelto a recordar una cita de Einstein que Pedro Prieto tradujo una vez en Crisis Energética: "Without changing our patterns of thought, we will not be able to solve the problems we created with our current pattern of thought." A. Einstein
(Sin cambiar nuestra forma de pensar, no podremos resolver los problemas que creamos con nuestra forma de pensar. A. Einstein)
Usando una analogía diría que con un gobierno global no se va a solucionar el problema creado por una economía con vocación "global".
En la radio me aclararon un poco el cambio: ahora ya no es independiente, sino global. Pues vaya. Lo he estado comprando estos últimos meses (en fines de semana) más por inercia que por otra cosa. Durante mucho tiempo compraba el Levante, pero estaba un poco saturada y al sacar el País los CD de ópera me animé a comprarlo los sábados, y a veces, los domingos. Éste también, por curiosidad. Desde luego, que desde mi paso como secretaria por una multinacional farmacéutica (en 1998) si hay una palabra que detesto es la de global. El adjetivo global era sagrado, y se pronunciaba siempre con una especie de reverencia y autoridad que me daban yúyu, francamente.
Ayer estaba echándole un vistazo al blog de un amigo. Y me encuentro con un comentario en el que en algún momento reclama una "solución global" al problema global que aqueja al planeta (si lo he entendido bien, un nuevo gobierno global basado en un nuevo estatuto jurídico global).
Hace más de treinta años que leí la obrita de Popper "miserias del historicismo". Y apenas recuerdo ya los detalles de sus argumentos. Ni siquiera sabría definir ahora con certeza a qué se refería con historicismo. Pero algunos de sus comentarios sobre política y sociología se me quedaron grabados, por ejemplo sus críticas a la macroplanificación político-económica.
Desde entonces ha llovido mucho, el mundo ha cambiado mucho, yo he leído mucho y he tenido oportunidad de debatir sobre política y economía con bastante gente. Y claro, me he incorporado al mundo de la economía en cuanto ciudadana, al de la política bastante menos (ya que la actual partitocracia no me parece un sistema político deseable, y mucho menos su ocultación tras la etiqueta de "democracia representativa").
Creo que fue Pedro Prieto quien llamó mi atención sobre la relevancia de la masificación como factor relevante en el estudio de nuestro mundo actual. Hasta entonces mis opiniones sobre política, democracia y participación no habían incluido, con el peso que ahora le otorgo, el factor demográfico, la masificación. La complejidad sí era un concepto que ya manejé pronto, cuando en los setenta y ochenta leí textos de Hermann Kahn y otros futurólogos.
Teniendo en cuenta la complejidad ya había llegado a la conclusión de que la participación plena era una utopía en nuestros contextos: no hay tiempo material para informarse de todo lo que nos atañe para luego poder opinar e intervenir mediante el voto en el gobierno por medio de nuestros representantes, y menos cuando la información relevante no suele estar ni disponible ni suele ser asequible a nuestro nivel educativo.
Y ahora, incorporando el factor masificación veo que, además no es posible ningún género de negociación real y democrática entre las partes, porque es imposible que los representados puedan elegir a sus representantes y darles un mandato claro y que éstos entablen negociaciones antes de que otros representantes de rango superior se pongan a negociar con representantes de rango superior de otros estados, por ejemplo. Me refiero a hacerlo dentro de un plazo de tiempo razonable de modo que pueda tener algún sentido a los efectos de un mínimo de eficacia y eficiencia. (Quizá eso explique la rapidez con que nos estamos precipitando hacia el colapso total, convirtiendo el planeta en un inmenso vertedero, contaminándolo a todos los niveles: el agua, la tierra, el aire; porque en aras de la eficiencia político-económica al servicio de la civilización industrial hemos convertido la PRODUCCIÓN de bienes en nuestra vaca sagrada).
Que los regímenes dictatoriales pueden dictar medidas políticas que afecten a millones de personas, porque la voluntad y el interés de éstas no cuentan, es una cosa factible. Pero una democracia representativa (la participativa directa queda excluida por el tamaño de las colectividades) es tan utópica como una participativa directa .... si nos referimos a niveles de gobierno superiores.
Y he vuelto a recordar una cita de Einstein que Pedro Prieto tradujo una vez en Crisis Energética: "Without changing our patterns of thought, we will not be able to solve the problems we created with our current pattern of thought." A. Einstein
(Sin cambiar nuestra forma de pensar, no podremos resolver los problemas que creamos con nuestra forma de pensar. A. Einstein)
Usando una analogía diría que con un gobierno global no se va a solucionar el problema creado por una economía con vocación "global".
¿Hubo una revolución española?
Confieso que, a pesar de haber leído unos pocos libros sobre la época de la Seg. República y la Guerra Civil española no acabo de hacerme una composición de lugar demasiado clara.
Estos días, leyendo un monográfico de Viento Sur sobre el POUM durante dicha época he recordado esa duda que ya me surgió en algún momento, y que tiene que ver con esos episodios de quemas de iglesias y persecución del clero con los que la derecha intenta justificar el régimen de Franco, presentándose como mártir.
La pregunta es ¿hubo una especie de revolución española, y cuáles eran sus relaciones con la segunda república y con el "bando republicano"? O ¿no se puede hablar de una revolución, sino de muchos movimientos revolucionarios descoordinados? Mi impresión va siendo más bien lo segundo, así como que si al "bando republicano" le restabas todos esos movimientos revolucionarios quedaban cuatro gatos liberales, con tanto miedo a la derecha de toda la vida, como a los movimientos comunistas y anarquistas. Y que los primeros, a su vez, andaban divididos respecto al stalinismo (en cuanto movimiento imperialista y en cuanto sistema dictatorial).
COLETILLA:
Este es uno de los temas que me gustaría comentar con quien comparta una común inquietud por este período de la historia tan oscuro, y cada vez más oscurecido, a la vez que tan cercano. Con esta reflexión he abierto el tema en el rinconcito para debates que he creado.
Estos días, leyendo un monográfico de Viento Sur sobre el POUM durante dicha época he recordado esa duda que ya me surgió en algún momento, y que tiene que ver con esos episodios de quemas de iglesias y persecución del clero con los que la derecha intenta justificar el régimen de Franco, presentándose como mártir.
La pregunta es ¿hubo una especie de revolución española, y cuáles eran sus relaciones con la segunda república y con el "bando republicano"? O ¿no se puede hablar de una revolución, sino de muchos movimientos revolucionarios descoordinados? Mi impresión va siendo más bien lo segundo, así como que si al "bando republicano" le restabas todos esos movimientos revolucionarios quedaban cuatro gatos liberales, con tanto miedo a la derecha de toda la vida, como a los movimientos comunistas y anarquistas. Y que los primeros, a su vez, andaban divididos respecto al stalinismo (en cuanto movimiento imperialista y en cuanto sistema dictatorial).
COLETILLA:
Este es uno de los temas que me gustaría comentar con quien comparta una común inquietud por este período de la historia tan oscuro, y cada vez más oscurecido, a la vez que tan cercano. Con esta reflexión he abierto el tema en el rinconcito para debates que he creado.
20 de octubre de 2007
cumpleaños
El jueves fue el cumple de mi herma pequeña .... hoy es el cumple de mi cuñada. Hoy celebraremos ambos, por la tarde.
Pero el cumple que quiero comentar aquí es otro. Hoy empieza mi quinto año como usuario en Crisis Energética, es decir, es mi cuarto cumpleaños, según los registros. De hecho creo que fui la primera en inscribirme cuando se abrió la página. Tiempo atrás había empezado mi ciberamistad con Pedro Prieto (PPP), en el grupo de ZNet-spa.
Mirando atrás voy entendiendo por qué no me pilló de nuevas. Tuve la suerte de que en el bachillerato un profesor alemán de geografía nos familiarizara con los conceptos de agotamiento de los combustibles fósiles, previéndose allá por 1975 el 2000 como inicio de la cuesta abajo. Y que realmente fuera ya durante el bachillerato y la selectividad donde empezara a conocer el tema de los límites del crecimiento .... a finales de los setenta. Luego vino la universidad .... salvo alguna honrosa excepción un panorama desolador .... y años de desasosiego .... salvado gracias a la amistad de algunas personas y el acceso a unas pocas lecturas "alternativas" .... hasta que entré en el mundo de Internet .... por 1997. Y aterrizar en 2001 en ZNet-spa fue acceder a alguna que otra "comunidad virtual " formada por gente con la que compartir inquietudes.
No me enrollo más ... que tampoco tiene más sentido.
COLETILLA:
Para quien quiera compartir una página web con mis amigos/lectores, aquí tiene un sitio donde presentarla.
Pero el cumple que quiero comentar aquí es otro. Hoy empieza mi quinto año como usuario en Crisis Energética, es decir, es mi cuarto cumpleaños, según los registros. De hecho creo que fui la primera en inscribirme cuando se abrió la página. Tiempo atrás había empezado mi ciberamistad con Pedro Prieto (PPP), en el grupo de ZNet-spa.
Mirando atrás voy entendiendo por qué no me pilló de nuevas. Tuve la suerte de que en el bachillerato un profesor alemán de geografía nos familiarizara con los conceptos de agotamiento de los combustibles fósiles, previéndose allá por 1975 el 2000 como inicio de la cuesta abajo. Y que realmente fuera ya durante el bachillerato y la selectividad donde empezara a conocer el tema de los límites del crecimiento .... a finales de los setenta. Luego vino la universidad .... salvo alguna honrosa excepción un panorama desolador .... y años de desasosiego .... salvado gracias a la amistad de algunas personas y el acceso a unas pocas lecturas "alternativas" .... hasta que entré en el mundo de Internet .... por 1997. Y aterrizar en 2001 en ZNet-spa fue acceder a alguna que otra "comunidad virtual " formada por gente con la que compartir inquietudes.
No me enrollo más ... que tampoco tiene más sentido.
COLETILLA:
Para quien quiera compartir una página web con mis amigos/lectores, aquí tiene un sitio donde presentarla.
19 de octubre de 2007
me matan los powerpoints
En principio no es más que un formato. Pero su uso y abuso me mata.
Me mata tener que abrir un documento pesado, con un formato poco manejable, en el que para leer cuatro renglones tengo que pinchar varias veces en la pantalla ... y que generalmente son mensajes sin ningún interés o gracia .... cuando no son directamente sectarios (los llaman "espirituales"), con mensajes de dudoso o al menos escaso contenido teológico o ético, pero revestidos con una solemnidad y adornados con una iconografía kitsch .... o abusando del collage fotográfico.
Lo que más me mata es recibir cada día dos o tres de varias personas "amigas" a las que el esfuerzo de mandarme personalmente a mí el engendro no les supone nada, de un click paso a ser destinataria junto con otra tira de "agraciados" del powerpoint de turno. A lo largo del tiempo se repiten, claro. Creo que ya he recompensado ampliamente ese esfuerzo abriendo y leyendo unas cuantas decenas ... de modo que ahora los meto directamente en una carpeta sin leerlos, y cada cierto tiempo vacío la carpeta ... sin leerlos.
Lo que colmó mi paciencia fue que los dichosos powerpoints empezaran a parecerse a las odiosas cadenas, de esas en las que te amenazan con mil y una perrerías si no las reenvías en un breve plazo, a cuanta más gente mejor, para disminuir la gravedad del castigo.
Y lo que más me mata es que no sé cómo decirles a estas personas supuestamente amigas que no necesito que me demuestren su cariño incluyéndome en sus envíos masivos de powerpoints. Que uno al año no hace daño ... pero que diez a día son casi dos horas .... y que no las tengo ... ni pienso buscarlas ....
Me mata tener que abrir un documento pesado, con un formato poco manejable, en el que para leer cuatro renglones tengo que pinchar varias veces en la pantalla ... y que generalmente son mensajes sin ningún interés o gracia .... cuando no son directamente sectarios (los llaman "espirituales"), con mensajes de dudoso o al menos escaso contenido teológico o ético, pero revestidos con una solemnidad y adornados con una iconografía kitsch .... o abusando del collage fotográfico.
Lo que más me mata es recibir cada día dos o tres de varias personas "amigas" a las que el esfuerzo de mandarme personalmente a mí el engendro no les supone nada, de un click paso a ser destinataria junto con otra tira de "agraciados" del powerpoint de turno. A lo largo del tiempo se repiten, claro. Creo que ya he recompensado ampliamente ese esfuerzo abriendo y leyendo unas cuantas decenas ... de modo que ahora los meto directamente en una carpeta sin leerlos, y cada cierto tiempo vacío la carpeta ... sin leerlos.
Lo que colmó mi paciencia fue que los dichosos powerpoints empezaran a parecerse a las odiosas cadenas, de esas en las que te amenazan con mil y una perrerías si no las reenvías en un breve plazo, a cuanta más gente mejor, para disminuir la gravedad del castigo.
Y lo que más me mata es que no sé cómo decirles a estas personas supuestamente amigas que no necesito que me demuestren su cariño incluyéndome en sus envíos masivos de powerpoints. Que uno al año no hace daño ... pero que diez a día son casi dos horas .... y que no las tengo ... ni pienso buscarlas ....
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