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lunes, 8 de octubre de 2007

me quieren volver loca, :)

Esta mañana me ha pasado una cosa .... alucinante. Me llama un cliente a eso de las diez para decirme que adelante, que el presupuesto le parece bien. Pero: no tengo ni idea de qué me está diciendo. Me aclara que me pidió un presupuesto para la traducción de un informe clínico (alta hospitalaria) que me dejó el jueves en el despacho. Me suena a chino. Me aclara que le dije que no podría tenerlo antes del día 12 y que eventualmente tendría que enviarlo a traducir a Barcelona. No me cuadra. Yo no envío nada a traducir fuera. Lo que no acepto lo derivo directamente a algún colega o agencia. Y además, ¿a qué santo voy a aceptar un documento original teniendo una impresora que me hace fotocopias y siempre evito quedarme originales? Y más, cuando no es un encargo en firme. El hombre jura y perjura que estuvo en mi despacho ... me dice la dirección ... el caso es que me sonaba el nombre ... pero no lo asociaba a ninguna cara. En mi bandeja de trabajos pendientes no hay nada ... y aunque a veces se me lían los papeles (borradores, copias para tirar, etc.) es improbable que un original no haya ido directo a la bandeja de pendientes. Al final me dice que se quedó una copia y que me la enviará por fax para refrescarme la memoria. Cuando me llega ya me quedo tranquila ... no he visto ese documento en la vida .... un informe de alta tras un infarto de miocardio ... he traducido varios en estos años que llevo de IJ, pero hacía tiempo que no venía ninguno. Así que paso del tema ... ni siquiera le llamo. No tiene ningún sentido.

Y hace unos minutos me llama Sigrid, que tiene una agencia y me pasa muchos trabajos, para decirme que el documento lo tiene ella. Que el hombre lo dejó en su despacho y que ella le dejó recado por teléfono con el presupuesto y el plazo. Y que no me lo pasó a mí porque sabía que yo ando liada y que si puedo evitar hacer temas médicos, lo evito. Justamente los infartos y toda clase de intervenciones relacionadas con el corazón y las arterias de la zona ya me los sé .... y me cuestan bastante menos ... pero lo de ir liada sigue siendo cierto ... y no me molesta que lo vaya a pasar a otro colega. Cuando ella le ha llamado antes para preguntar qué hacer con el documento el hombre estaba convencido de que ya había confirmado el encargo, pensó que era Marga quien le había dejado el recado y a quien había contestado. Se ve que yo le hice hace tiempo una traducción (vía Sigrid) y en mi sello vió mi dirección y mi teléfono ... y no se dió cuenta de que no había estado en la calle Xativa, sino en Gobernador Viejo ... y que la persona con la que habló y que le llamó no era Marga, sino Sigrid. Ahora, aclarado el lío ... Sigrid se ofreció a avisarme, y así lo ha hecho. Aunque el hombre podía haberme llamado para disculparse, digo yo.

1 comentario:

  1. Son los lios de la vida pero de eso a quererte volver loca :))) EXAGERAAA..jajaja.

    Saludos.

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